Herrclat Labs

Nosotros

Empezamos resolviendo el problema de un taller mecánico

Herrclat Labs es un equipo de dos personas en San Pedro Sula, Honduras. No tenemos una década de historia ni una cartera de cien clientes: tenemos sistemas corriendo en producción, clientes que los usan todos los días y la costumbre de decir en qué punto está cada cosa.

Cómo llegamos hasta aquí

Un encargo, no una startup

Herrclat Labs empezó como un solo proyecto para un solo cliente: Taller Elmer, un taller mecánico que llevaba sus órdenes de trabajo, sus repuestos y sus cobros entre un cuaderno y varias hojas de cálculo. No había plan de negocio ni intención de fundar una empresa de software: había un problema concreto y alguien dispuesto a pagar por resolverlo.

El sistema se construyó mirando la operación real —la que pasa en el mostrador y en la bahía, no la del manual— y se entregó por partes, con el taller trabajando. Esa fue la primera lección y sigue siendo la forma de trabajar: un sistema que el equipo no usa el lunes siguiente no está terminado, por bien programado que esté.

De un sistema a un producto

Al poco tiempo quedó claro que el problema no era exclusivo de ese taller. Convertir un sistema hecho a la medida en algo que cualquier taller pudiera contratar no fue cuestión de cambiarle el logo: hubo que separar la información de cada empresa en su propia base de datos y su propio subdominio, hacer repetible el alta de un cliente nuevo, y montar respaldos, monitoreo y un panel de operación interno.

Ese trabajo es el que convirtió el proyecto en Workshop SaaS, el primer producto propio de la casa. Hoy corre en producción con clientes reales usándolo todos los días.

Workshop SaaSEn producción

Herrclat Labs hoy

De ahí en adelante el patrón se repitió: cada producto propio nace de un sistema que primero resolvió el problema de un cliente concreto y después se generalizó. Los otros dos —un agente de atención en WhatsApp con CRM y una plataforma para inmobiliarias— siguen ese mismo camino y están en desarrollo, no a la venta.

Somos dos personas. Eso define cómo trabajamos: pocos clientes a la vez, respuesta directa de quien construyó el sistema y un compromiso incómodo pero necesario —decir qué está en producción y qué todavía no, aunque cerrar la venta sea más fácil sin esa distinción.

Quiénes somos

Dos personas, con responsabilidades claras y sin intermediarios: sabes desde el primer día con quién hablas para cada cosa.

  • Edwar Hércules

    Fundador · Desarrollo e infraestructura

    Escribió el sistema del que nació la empresa y sigue escribiendo el código que entra a producción. Es quien levanta los servidores y con quien hablas directamente cuando algo falla.

    • Arquitectura y desarrollo: backend, base de datos y frontend de los sistemas propios y de los proyectos a la medida.
    • Infraestructura y despliegue: servidores, dominios, certificados, respaldos y monitoreo.
    • Levantamiento con el cliente y alcance escrito de cada proyecto antes de programar.
  • Alejandra

    Operación y acompañamiento a clientes

    Se encarga de que un cliente nuevo pase de contratar a estar operando, y de que el día a día de los sistemas ya entregados no dependa de interrumpir a quien está programando.

    • Alta y configuración de empresas nuevas en nuestros productos SaaS, y capacitación del equipo que los va a usar.
    • Operación diaria desde el panel interno: estado de cada cliente, seguimiento y atención de solicitudes.
    • Sitio web y materiales de contenido de Herrclat Labs.

Cómo trabajamos

Tres cosas que puedes comprobar antes de contratarnos, no una lista de valores.

  • Pocos clientes a la vez

    Preferimos atender bien a tres empresas que mal a diez. Si no tenemos capacidad para arrancar tu proyecto cuando lo necesitas, te lo decimos en la primera conversación en vez de aceptarlo y atrasarlo.

  • El estado real es público

    En la página de inicio y en el directorio de productos aparece qué está en producción y qué está en desarrollo. Nada se vende como existente mientras se esté construyendo.

  • Todo queda por escrito

    El alcance, las fechas y el precio se acuerdan antes de programar, y lo que se entrega queda documentado. Si mañana trabajas con otro equipo, no empieza de cero preguntándonos cómo funciona.

¿Trabajamos juntos?

Cuéntanos qué proceso te está costando tiempo o dinero. Si podemos ayudarte, te respondemos con alcance, tiempo y precio; y si no somos el equipo indicado para lo que necesitas, también te lo decimos.